Es importante saber que ni las gotas, los geles, las pomadas ni los aerosoles oculares eliminan las causas del ojo seco. Estos «sustitutos lagrimales» pueden aliviar los síntomas y también estabilizar la película lagrimal, hidratar el ojo y mantener suave su superficie. Para el tratamiento se elegirá el producto más adecuado en función de cómo se manifiesten los síntomas. Se diferencia entre gotas oftálmicas, geles y pomadas acuosos y gotas y aerosoles oleosos.

No se puede hacer una afirmación general sobre qué producto es el más adecuado para el tratamiento. Dependerá de las causas del ojo seco. En la mayoría de los casos, el motivo es la falta de aceite en el ojo. Este déficit se produce porque las glándulas de Meibomio situadas en el borde del párpado están obstruidas. Pero también puede estar relacionado con la edad. Y es que la producción del líquido lagrimal se reduce con el paso del tiempo. Se puede decir que cuanto mayores son las molestias, más denso debería ser el sustituto lagrimal. Pero lo más importante es tomarse en serio los síntomas y acudir a tiempo al oftalmólogo.