El oftalmólogo es el único que puede decidir qué medidas son eficaces para el tratamiento de las causas y los síntomas del ojo seco. Las «lágrimas artificiales» suelen utilizarse para corregir la alteración de la humectación de la superficie del ojo. Pero el especialista es el único que puede determinar qué medicamentos y preparados deben usarse después de un examen minucioso.


