Los tonómetros sin contacto convencionales son dependientes de la película lagrimal, porque se basan en una reflexión de la luz infrarroja sobre la película lagrimal. El Corvis® ST es el único tonómetro del mundo que utiliza la tecnología de Scheimpflug de alta velocidad para determinar la presión intraocular y la biomecánica. Las imágenes de Scheimpflug son independientes de la película lagrimal y no se ven afectadas tampoco por una fijación insuficiente. Las córneas muy irregulares también pueden medirse con una alta precisión.


